jueves, 15 de septiembre de 2011

Argentina campeón mundial

La gran epopeya del basquetbol

En la madrugada del 4 de noviembre de 1950 un espectáculo inusual
cambió la fisonomía tradicional de la porteñísima avenida Corrientes bullanguera,
feliz, una inmensa caravana, iluminada por antorchas, no cesaba de gritar su alegría.
Pocas horas antes, en la noche del viernes 3, la selección nacional de basquetbol
había logrado el título de Campeón Mundial, al vencer a la representación de Estados
Unidos de América por 64 a 50. Fue una verdadera apoteosis vivida en el estadio
Luna Park donde se disputó por primera vez esta magna competencia..


  Las instalaciones resultaron pequeñas para el gentío atraído por la actuación de los argentinos. En aquella memorable jornada final la recaudación superó los 20 mil pesos. Centenares de espectadores quedaron en la calle o debieron conformarse con seguir las alternativas del mismo por radio. Varias horas antes del choque las graderías ya estaban repletas y ni los mismos funcionarios del gobierno peronista pudieron eludir el plantón: más de cuatro horas de nerviosa espera.

  Por entonces el país vivía los actos alusivos al Año del Libertador General San Martín, al cumplirse el centenario del fallecimiento del prócer. Por disposición presidencial todos los impresos eran acompañados por una leyenda evocativa. Las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos registraban cierta tirantez, detalle que otorgaba al resultado de aquel partido una importancia accesoria, al margen del hecho meramente deportivo

  El equipo de Argentina estaba integrado por los jugadores: Pedro A. Bustos, Hugo Oscar del Vecchio, Leopoldo Contarbio, Raúl Pérez Varela, Vito Liva, Oscar Alberto Furlong, Roberto Viau, Rubén Francisco Menini, Ricardo P. González, Juan Carlos Uder, Omar Monza, Alberto López, Jorge Nuré, Osvaldo Venturi, Alberto Lozano e Ignacio Poletti. Director técnico: profesor Jorge Hugo Canavesi y ayudantes: Casimiro José González Trilla y profesor Jorge Eduardo Borau. Médico, doctor Carlos María Bouret. Los resultados obtenidos por Argentina fueron estos: vs. Francia, 56-40: vs. Brasil, 40-35; vs. Chile, 62-41. Ronda final: vs. Vs. Francia, 66-41; vs. Egipto, 68-33. Final campeonato: Argentina 64, Estados Unidos 50. Goleador del equipo fue Oscar Alberto Furlong con 67 tantos. Además, el mencionado marcó 20 puntos en el partido final. La claificación: 1 Argentina, 2 Estados Unidos, 3Chile, 4 Brasil, 5 Egipto, 6 Francia, 7 Perú, 8 Ecuador, 9 España y 10 Yugoslavia.

(Las grandes hazañas del deporte, Alejandro Marti, Centro Editor de América Latina S. A., 1971)

Argentina sorprendió al mundo con el título

  Los primeros campeones del mundo fueron argentinos y como la generación dorada, vencieron a Estados Unidos. El torneo se jugó en el Luna Park y el equipo nacional entró para siempre en la historia. Los primeros campeones del mundo fueron argentinos y, como la generación dorada, vencieron a Estados Unidos. El torneo se jugó en el Luna Park y el equipo nacional entró para siempre en la historia. Antes de la generación dorada que fue primera en Atenas 2004 y segunda en el Mundial de Indianápolis en 2002 -entre otros logros- hubo un equipo nacional que quedó en la historia de este deporte. Era finales de los cuarenta y la realidad era diferente, el continente europeo salía de la dolorosa segunda guerra mundial, y comenzaban a respirarse aires de cambio. En este marco, y el de un congreso de la FIBA en 1948, es que el secretario general William Jones propuso organizar el primer Campeonato Mundial de Básquet en 1950.

  Por las consecuencias de la guerra, se decidió que el torneo se disputara en América, y el país elegido fue la Argentina, ya que contaba con un buen equipo que había tenido un papel aceptable en los Juegos de Londres ’48 y con el apoyo político necesario. La sede elegida fue el mítico Luna Park, que albergó, una vez más, una pieza importante del deporte nacional. El torneo se llamó Primer Campeonato Mundial de Básket-Ball Libertador General San Martín, como homenaje por el centenario de su fallecimiento.

  El juego era distinto. Con el correr de los años y las modificaciones al reglamento que se fueron haciendo, el deporte ha variado, pero no desde su esencia. Las normas que se fueron introduciendo beneficiaron el juego ofensivo. Como clara muestra, el partido final entre la Argentina y Estados Unidos fue el de más alto puntaje en la competición y fue solamente 64-50 a favor del equipo nacional. Los países que formaron parte del Mundial fueron: Estados Unidos, Chile, Egipto, Francia, Yugoslavia, España, Brasil, Ecuador, Perú y Argentina.

  El entrenador de aquella Selección fue Jorge Canavesi, secundado por Casimiro González Trilla, quien “tenía un grado bajo de empatía con sus dirigidos era un analista extraordinario que tenía una paciencia especial”, según palabras del director técnico, quien sostenía que los jugadores “no tenían que parar de correr”, para así contrarrestar la altura de los contrincantes. Primero se realizó una preselección de 50 jugadores de todo el país, luego quedaron 20 y finalmente los siguientes 16:

  Pedro Bustos, Hugo del Vecchio, Leopoldo Contarbio, Raúl Pérez Varela, Vito Liva, Oscar Furlong, Roberto Viau, Rúben Menini, Ricardo P. González, Juan Carlos Uder, Omar Monza, Alberto López, Alberto Lozano, Ignacio Poletti, José Ventura y Jorge Nuré.

  El torneo comenzó el 22 de octubre de 1950, y con vistas en esa fecha, los jugadores concentraban en River, y durante tres meses llegaron a entrenar seis horas por día. El Mundial tenía un formato peculiar con ronda preliminar, repechaje y ronda clasificatoria. Una victoria en el debut por 56 a 42 a Francia, le bastó al equipo para acceder a la ronda final, en la que venció a Brasil (40-35), Chile (62-41), nuevamente el Francia (66-41), Egipto (68-33) y así llegó el último partido para definir el primer puesto frente a los Estados Unidos.

Argentina Campeón del Mundo

  En el encuentro final, jugado el 3 de noviembre, la Selección de Canavesi logró un histórico triunfo frente a la máxima potencia mundial, que había llegado a la competición con el equipo entero de los Denver Chevrolet. El primer tiempo terminó 24-34 y en el segundo, cuando el rival se acercaba en el resultado, el entrenador decidió el ingreso de Hugo del Vecchio, finalmente figura y goleador con 14 puntos. Cuando terminó el partido, la gente comenzó a festejar ante la mirada atónita de varios de los jugadores que no sabían de qué manera se celebraba un campeonato. Cuando salieron a la calle, la gente se acercaba con antorchas en homenaje al equipo, en lo que se denominó “La noche de las antorchas”.

  Oscar Furlong había sido elogiado por el técnico estadounidense luego de su actuación en los Juegos de Londres: “Es de los mejores del mundo, junto con nuestro jugadores”. En 1950, el jugador de Villa del Parque estuvo en el quinteto ideal, junto con Ricardo González. La figura argentina también manifestó que el título “es más valorado ahora, ya que los medios informativos no tenían la importancia que tienen”. De esta manera el básquet argentino comenzó su historia mundialista con lo más grande que se puede conseguir. Se esperaba que ese equipo obtuviera el tercer o cuarto puesto, pero sorprendió a todos con el título y venciendo a la potencia. Esa historia ya es conocida.

Iván Sandler (Revista El Gráfico, Buenos Aires)

  A la distancia vale la pena recordar que el quinteto completo de Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque, campeón en ese momento de la Federación de Basquetbol (la Asociación aglutinaba a otros clubes (especialmente de fútbol) y al final de temporada los tres primeros de cada organismo, disputaban el torneo Metropolitano en el Luna Park, de donde surgía el súper campeón de la actual Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires). Con el tiempo Federación y Asociación dieron paso a una sola entidad rectora. (Roberto G. Vitry)

Declarados profesionales

Profesor Jorge Canavesi, DT mundial 1950

   Villita en un artículo posterior a la final, titulado "El juego argentino molde para los europeos" y publicado en Mundo Deportivo, dice:

    "La superioridad argentina fue evidente, indiscutible. Ella ha reafirmado lo que desde hace mucho venimos diciendo, es decir, que hemos dejado de ser alumnos para ser, si no los únicos maestros, al menos uno de los centros que mayores proyecciones tendrá para el mundo entero. Así es posible afirmar desde ahora que el mismo futuro del básquet depende en gran parte de nuestro básquet. Ya lo estamos demostrando, la práctica del básquet se robustecerá y cundirá. Los perdidosos se llevan un caudal inesperado, y por ello doblemente soberbio, de enseñanzas. Por lo pronto, se ha aprendido que la eficacia - riguroso molde norteamericano- puede obtenerse con la mecanización inviolable sustentada por aquellos y en base a la inspiración, llena de concretos y a la vez de calidad en el espectáculo, de los argentinos. Esto es lo que, desde ya, podemos adelantar que significa para el mundo del deporte el título de campeón tan bien ganado por el básquetbol argentino."

    "Fue extraordinario, rememora Canavesi. Los chicos jugaban en la calle usando el balcón como aro y en todas las plazas había uno"

    "Fue la primera vez que se les reconoció un viático a los jugadores. Cuando lo fuimos a recibir de las mismísimas manos de Perón, nos dijo que el no quería que todos los grandes deportistas sean Rivas. Rivas era un muchacho que era campeón de marcha atlética y además trabajaba de canillita".

    "Después vinieron los Panamericanos. Ajustamos un poco pero el equipo era casi el mismo. La villa olímpica y los lugares de entrenamiento estaban por Ezeiza, ahí donde hoy es Ciudad Evita. Una vez vinieron Perón y Valenzuela a ver los entrenamientos y les dije: - ¡Disculpen pero acá no se puede practicar!

     Claro viejo, era todo nuevo pero la pelota no picaba…Ningún problema dijo Perón. Que el profesor elija el lugar donde quiere concentrar y arreglan todo. Así que nos mudamos al Instituto de San Fernando que yo conocía muy bien y allí nos preparamos."

    "Estuvo bien, pero los yanquis ya estaban prevenidos y vinieron con un seleccionado nacional. Por primera vez en la historia formaron una selección y no vinieron con la base de un equipo. Además tuvimos mala suerte. Voy a remarcar esto para que se sepa lo importante que son algunas cosas adyacentes a la preparación. Conseguir una entrada era casi imposible. El problema era como hacer para entrar al Luna. Todo el equipo tenía una gran preocupación por eso. El Negro González quería hacer entrar a todos sus amigos de Palermo. Mis padres quedaron afuera en la final. Era imposible"

    "Entonces la mente de los jugadores antes de los partidos estaba puesta en eso, como conseguir entradas para los amigos, los familiares, las novias. Por estar preocupado por eso en la semifinal, Contarbio no tuvo tiempo de vendarse y se lesionó el tobillo. Sin ese valor sumamente importante en los tableros, EEUU nos emparejó los rebotes en la final. Esa es una de las causas por las cuales perdimos por 7"

    "El siguiente desafío era en Helsinki. Antes de salir, empezaron los problemas. Apenas armé el equipo me acusan de no ser peronista, de no estar afiliado. Entonces le hablo al Presidente del CAD- COA, Valenzuela y le dije que renunciaba. Me dice que no, que bajo ningún punto de vista me aceptaba la renuncia. ¿Te imaginás?, se levantaba el país si la aceptaban…"

    -¿Pero usted, era peronista? - Sí, pero no afiliado. Esa era la acusación, que por otro lado era cierta. Para que me voy a afiliar. Yo no necesito afiliarme. Ese fue el planteamiento que siempre tuvimos con mi esposa. Hasta que nos dejaron cesantes.

    "Hicimos un buen torneo, pero nos tuvimos que cruzar con EE.UU. en semifinales porque perdimos contra Uruguay por un punto. Pérez Varela quiso lanzar en vez de retener y nos ganaron con el último tiro."

    "También fui Director de actividades de la UES (Unión Estudiantes Secundarios). Perón le pide a Méndez San Martín, que era el Ministro de Educación, que mande a los dos mejores profesores de Básquetbol y de Tenis para el proyecto con Estudiantes Secundarios. Ahí me mandaron con Héctor Etchart. Me dieron licencia en las horas que tenía en el Instituto y en los demás lados donde trabajaba y me dediqué de lleno a eso. Primero con las mujeres y después con los varones. Eran como dos mil. Los mejores valores de cada colegio venían para cumplir con un programa deportivo donde a la mañana tenían que hacer gimnasia y luego elegían el deporte que querían practicar. Yo le decía a Perón que no había que quedarse. Que había que hacer una escuela deportiva en cada barrio. Y el me contestaba que bueno, que eso ya iba a venir. Pero era la segunda presidencia y Perón ya estaba en otra cosa. Pasaba todos los días por la quinta presidencial para vernos practicar.

    Después nos invitaba a tomar el café y se dedicaba a pasear en algún coche o en alguna de las motos que le regalaban"

    "Mientras tanto, Argentina no va al Sudamericano de Uruguay, no recuerdo porque. Ni al Mundial de 1954. Me parece que por problemas políticos con Brasil que era sede. La Federación, me propone dirigir la selección de Capital en el Campeonato Argentino de Viedma en el '53 y el Comité Técnico Universitario me ofrece armar el equipo universitario para el Mundial de Dortmund. Los dos torneos los ganamos bien"

    "El equipo universitario me lo dan porque yo trabajaba como entrenador de la Universidad Nacional de La Plata. Inclusive, les presenté un proyecto bárbaro porque mi único interés estaba centrado en acercar a las universidades nacionales al deporte. Qué se le va a hacer, nunca me dieron bolilla"

     "En un momento determinado, una de las chicas del equipo de la UES, Susana Abad, discute en su colegio con la profesora de historia. Le cuenta a Méndez San Martín y echan a la profesora. Cuando me entero, le hice a la alumna una observación acerca de su comportamiento ético. Le pido que interceda por la profesora. Muy bien, esa noche jugamos y perdimos. Al otro día viene Méndez San Martín y me dice que los equipos del General no podían perder y que me dejaban cesante."

    "Por eso no fui a los Panamericanos de México. Volvieron al esquema anterior y nombran a Casimiro y a Paco del Río. El equipo sale segundo pero vuelve con problemas. Era insostenible la tensión entre los jugadores de la Federación y los de la Asociación. Así que los mismos dirigentes, que seguían estando, me proponen otra vez tomar la selección"

    "Te imaginás que les pedí que lo hicieran por escrito. Lo hicieron y volví a tomar la selección argentina. Entrenador Nacional para los Sudamericanos de juveniles y mayores en Cúcuta. Era la primera vez que se jugaba el de juveniles, se hacía al mismo tiempo que el de mayores."

    "Salimos campeones de juveniles y ese fue el debut internacional de Ricardo Alix. Se paraban para aplaudir a ese equipo. Los roles estaban claros, tenían una preparación física envidiable, un comportamiento ético ejemplar y un gran espíritu de grupo"

    La revancha de la Revolución Libertadora no tardó en llegar. En el campo deportivo obró con saña a la hora de "desperonizar". Para el básquetbol no hubo excepción, la venganza fue tan importante como las conquistas conseguidas en menos de una década.

    Víctor Lupo, actual Secretario de Deportes de la provincia de Tucumán y autor del libro "Historia política del deporte argentino" dice en el capítulo titulado "El genocidio deportivo":

    "...para 1955, la Argentina deportiva había alcanzado los máximos niveles. Por eso se esperaban con mucha fe los JJOO que habrían de desarrollarse al año siguiente. Pero la fobia gorila, tan caros a los sentimientos del Pueblo y del mismísimo General Perón, había que dar un escarmiento aleccionador. Y así con la Libertadora apareció la triste intervención del general Fernando I. Huergo al CAD- COA y la suspensión de por vida para práctica deportiva a centenares de atletas de primer nivel... Al respecto vale recordar a la Comisión Investigadora de Irregularidades Deportivas N° 49 que funcionaba en dependencias de la Vicepresidencia de la Nación, a cargo del almirante Isaac Rojas, con la base ideológica del Decreto N° 4161 del 5 de marzo de 1956"

    Enrique Nocent editorializa para "Encestando":

    "La Argentina basquetbolística tiene un pasado que más de uno quisiera para sí. Campeones mundiales y sudamericanos solo faltaba la medalla olímpica. La camada de jugadores y el cuerpo técnico de la época permitían ser optimistas; fue entre los años '40 y mediados de los '50. El espejo generaba esperanzas en la juventud. Pero no pudo ser. Una firma sobre un papel, que pareció un hachazo asesino, estampada por hombres horrendamente equivocados, terminó abruptamente con esos legítimos sueños al declarar profesionales a más de 70 jugadores, decapitando así a uno de los deportes con más posibilidades que contábamos en la Argentina. Tan grande fue la mutilación a que nos sometió Barros Hurtado en 1956"

    Ricardo González, capitán del campeón, recuerda para el suplemento "Ovación" del diario "La Capital" en una nota que Oscar Lehrer tituló "Básquet, integrantes del equipo campeón de 1950 festejaron esa epopeya en Rosario":

    "Por iniciativa del general Perón nos dieron como regalo por el título mundial una orden a cada uno para importar un auto. Pero ojo, había que pagarlo. Como teníamos los bolsillos flacos -igual que ahora- casi todos vendimos la orden a un importador con oficinas en el centro de Buenos Aires. Nos quedó un buen dinero (25 o 30 mil dólares de ahora), pero no era para hacerse rico. Por ese regalo nos declararon profesionales, por estar al margen del Código del aficionado, y nos sacaron de circulación. Pero lo curioso del caso es que quienes nos inhabilitaron fueron los mismos dirigentes que habían estado con nosotros durante el peronismo y después siguieron estando".

    El "Negro" tenía razón. Luis Martín, el mismo que según Canavesi le había ofrecido el cargo en 1948 en nombre de la CABB, el mismo que festejó como dirigente la obtención del Campeonato Mundial y fue representante argentino en FIBA por más de 50 años remarca en los '90 para "Solo Básquet" en el reportaje que le hiciera Fabián García: "El máximo historiador del mundo":

    "Cuando uno tiene un reglamento que cumplir sabe a que se atiene. Y si ese reglamento dice que un jugador no puede recibir ningún tipo de retribución económica por jugar, significa precisamente eso. Los jugadores de aquel entonces no lo entendieron así y no cumplieron. Por eso se tomó la medida, que creo influyó en el desarrollo posterior del básquetbol. Antes, nosotros no teníamos ningún empacho en expulsar a cualquier jugador, así este fuera una estrella de primer nivel. Muchos podrán criticar nuestra decisión pero nadie podrá negar que actuamos con el reglamento en la mano"

    Contundente. El personal de la Gestapo solía decir lo mismo. Es al menos curioso que a partir de este tipo de medidas, los actores más importantes del juego como Biggi, Del Río, Furlong, González, Contarbio, López, Colombo, etc. no pudieran jugar más oficialmente. Que no pudieran ser emulados por los más jóvenes. Y en cambio burócratas federativos como Martín, hayan sobrevivido en el seno de la Confederación a tantos gobiernos sin que nadie se moleste en preguntar quién legitimaba el lugar que estaba ocupando.

    Continúa el Profesor Canavesi:

    "En el '55, cuando cae Perón el interventor de la CABB, Amador Barros Hurtado, denuncia como profesionales a todos los jugadores campeones en el mundial. A los del mundial y a muchos más. Regía el "Código del Aficionado", un reglamento que venía del COI y que prohibía recibir retribuciones por jugar. Resulta que en todo el mundo se les reconocía algo a los jugadores y nosotros le dimos de baja a un montón solo por recibir una orden para poder importar un coche. En la FIBA se reían."

    "Tenía un problema filosófico. Así que enojado, me fui a vivir a Bariloche. Vendí mi casa y compré el Camping Argentino. Estuve 10 años trabajando de Inspector de Educación Física por toda la Patagonia y fuimos los primeros en albergar a grupos de estudiantes en esa zona, creamos la motivación por los campamentos."

    "Vivía en Bariloche y me designan Director Organizador del Instituto Nacional del Deporte. Desde el arranque. Se lo entregué todo armado a Luis Martín. No me puse de profesor, puse a Trilla y a Alberto López. Casimiro fue un buen asistente para determinado nivel, pero como profesor fracasó. Era un muchacho muy a la vista, pero al igual que Alberto López no tenían una conceptualización filosófica docente. Le faltaba un vuelo, un roce que su cultura no le dio"

    "También fui asesor de muchas Federaciones: de la santafecina, la catamarqueña, la jujeña, de toda la Patagonia, en Entre Ríos hicimos como sesenta Centros de EF y volví a dictar cursos aislados en Santiago del Estero y Tucumán. Para la CABB, hice un montón de cursos para entrenadores por todo el país"

    "Tengo un recuerdo muy lindo de mi trabajo de entrenador en Bariloche. Resulta que en el Colegio Nacional armamos un equipo para competir en Intercolegiales. Te imaginás, todo muy precario. Con ese Colegio primero ganamos en la Provincia de Río Negro y nos clasificamos para el Nacional de Paraná. Fuimos, jugamos y ganamos. Campeones Intercolegiales Nacionales con el Colegio Nacional de Bariloche"

    "Eso quiere decir que si te dedicás y sabés motivar tenés posibilidades. Es un problema de docencia. No conducís si no sos político, y si sos político no conducís si no sos docente..."

    "A partir de la década del '70 vuelvo y dirijo en el Argentino de Catamarca. La CABB llama a concurso para entrenadores y lo gano. Fui el responsable de la Selección hasta 1980. Para el Panamericano de Colombia armamos un equipo con la base del campeón argentino, Provincia de Buenos Aires. Lo mejor estaba en Bahía Blanca. Obtuvimos buenos resultados previos, le ganamos a Yugoslavia que era campeón mundial en el Luna y en el interior. Hicimos grandes partidos previos, pero no lo pudimos sostener; en el Panamericano de Cali fracasamos"

    Sabe que lo que dice es fuerte, pero no quiere privarse de pasar algunas facturas.

    "Designé a Brusa de asistente pensando que iba a poder ayudarme con la gente que él conocía. Me equivoqué. Solo era un buen amigo. Le llevaba al Beto Cabrera las cartitas de la novia y me lo destruyó. No servía para nada. Brusa no tenía la cultura necesaria para saber cómo regular las relaciones humanas. No los sabía llevar".

    "Ghermann no podía correr, tenía problemas motrices. Le pusimos plantillas, Casimiro le enseñó el gancho de izquierda y así pudo jugar en Brasil tiempo después".

    "León (Najnudel) fue a Europa y vino con la idea de Cavallero metida en la cabeza. Quería hacer una Liga. Tácticamente fue oportuno para crearla, pero pasaron 20 años para que diera frutos. Me peleé con él para que la Liga fuera de tres meses. Así como está la cosa los pibes no se hacen, llegan crudos. No tenemos base. Lo importante es que la base sea dinámica, activa, participe. Que los pibes puedan sentarse en el banco de primera, y eso no pasa. Por eso los estadios están vacíos. LEÓN NO LE GANÓ A NADIE, ESA ES LA VERDAD".

    "Antes de retirarme por la edad, di una mano en el club 3 de Febrero y dirigí el equipo nacional en el Luna Park, el día que jugó Menem. Ya lo conocía. Había estado en la preselección universitaria de 1953. Un vanidoso absoluto. El médico me había dicho que cada tanto lo saque para que no corra riesgos, pero se quejaba:

- ¡Eh, profe! ¿Por qué me saca? La gente me viene a ver a mí... Un ventajero, un vanidoso absoluto. Quería jugar todo el partido".

    "También fui Director Nacional de Educación Física. El último. Llegué al máximo de lo que permite el escalafón docente. Pero increíblemente no me lo terminan de reconocer. Tengo bloqueados los expedientes desde la época de Forneris".

    Canavesi no deja de pensar en que cosas se pueden hacer para mejorar.

    "Estamos mal. En 1950 había un millón de jugadores fichados, en el '60 había 160.000, hoy no llegamos a 70.000. Tenemos falencias muy grandes. Hay mucha presión. El medio ambiente presiona para ganar, para que seamos elitistas, para que figuremos.

    "Hay mucha orfandad en la conducción. En la Argentina no hay una política de formación de conductores para todas las áreas que tienen que ver con la ocupación sana del tiempo libre. Es probable que hoy sepan manejar conceptos sanos acerca del deporte, lo que no saben es como conducir.

    "El deporte es fundamentalmente un agente de formación humana. Y la formación humana no es solamente correr y saltar. Tiene que ver con una serie de cosas que están dentro de la línea de relación que gesta el deporte. De intercambio de relaciones humanas, de comprensión y respeto por el otro, del diferente. En valorar al prójimo. De valorar al que es peor que vos y se está moviendo. Valorar al que es mejor también. Eso es respetar principios de ética fundamentales. El problema principal repito, es la concepción filosófica de la cuestión humana y esto requiere empatía. Relaciones interpersonales que justifiquen el intercambio permanente y la afectividad.

     "Un Entrenador debe saber algo más que básquetbol. Escúchame, el básquet es la pelotita nada más"

    "Hay una pobreza en el idioma que es alarmante. Está faltando sutileza, fluidez, cultura en definitiva. Estamos en crisis, o sea, ¡hay que atacar!

    "Tenemos que remozar las estructuras. No puede ser que el campeonato Argentino sea un partido y nada más. Es como los Torneos Bonaerenses, un partido y nunca más. 3.000.000 de jugadores para que jueguen 3 partidos y se acabó. Lo importante es que al menos tres veces por semana los pibes tengan participación con el maestro al lado. Sin un docente, no hay pibe que vaya adelante.

    “Para eso confeccioné un Manual de operatividad para los 30.000 municipios del país. Allí explico en forma sencilla como hace una comunidad para unir a la escuela con el club de barrio, para que el gordito también haga actividad.

    "Oidme viejo, Schuberoff (Oscar), el que era rector de la Universidad de Buenos Aires es vecino mío. Como le va a dar bola al Deporte Universitario si no se pone los cortos ni para ir al baño. ¡Nunca lo vi hacer deporte! ¿Cómo puede comprender al Deporte Universitario el señor?

    "Los manuales van con un video adicional para que los reciban y sepan cómo se organiza la cosa. Pero no consigo a nadie que me los imprima y a la Secretaría de Deportes le importa un comino, esa es la verdad.

    "Magnano es un éxito desde el punto de vista profesional. Me parece un docente mesurado y coherente. Tiene un gran carisma para tratar a los jugadores de 'afuera'. Sí, Rubén es un éxito".

    Jorge Hugo Canavesi- 85 años. Campeón Federación Argentina con GVP; Entrenador Selección Argentina: JJOO Londres 1948. Campeón Mundial 1950, en Buenos Aires. Subcampeón Panamericano 1951, en Buenos Aires. JJOO Helsinki 1952 (4°). Campeón Argentino con Capital Federal 1953, en Viedma. Campeón Mundial Universitario 1954, en Dortmund. Campeón Juvenil Sudamericano 1955, en Cúcuta. Campeón Intercolegial con el Colegio Nacional Bariloche, en Paraná. Entrenador Panamericano 1971, en Cali. Profesor Nacional de EF. Regente INEF "Gral. Belgrano". Dictó cursos y conferencias para entrenadores en todo el país. Asesoró a más de la mitad de las federaciones argentinas. Supervisor Educación Física para toda la Patagonia. Director Organizador Instituto Nacional Deporte. Director Nacional Educación Física.

    Lo que dice el Profesor Canavesi en esta entrevista se puede someter a discusión. Todo. Los títulos no; los títulos no se discuten.

Tortuguitas, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

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